El nombre lo dice todo: "Museo Alas de un Sueño". Un sueño que comenzó a gestarse a comienzos de la década pasada en Brasil, durante una reunión de amigos en la casa del comandante Rolim Amaro. Como telón de fondo sonaba un dúo de música paraguaya en vivo, una gusto de Rolim que sólo podía equipararse a su pasión por los aviones, especialmente los modelos antiguos.
En esa velada el anfitrión contó que junto a su hermano João, también piloto, había comprado un desvencijado monomotor Cessna 195, que hizo restaurar hasta en sus más mínimos detalles. Explicó también su intención de adquirir otros modelos clásicos para ponerlos en condiciones y poder compartir el placer de volarlos con ellos, sus amigos.
Testigos presenciales recuerdan que alguien dijo: "¿Ah, así que quieren montar un museo?" La idea quedó instalada. Y se hizo realidad el 11 de noviembre pasado en San Carlos, en el interior del estado de San Pablo, en el Centro Tecnológico de TAM Linhas Aéreas, cuando quedó inaugurado el Museo Alas de un Sueño.
Rolim Amaro, fundador de la aerolínea no pudo verlo hecho realidad, ya que falleció en julio de 2001 en un accidente, piloteando su helicóptero. Pero ahí estaba su viuda, Noemy Amaro; João, presidente del museo; Newton Lima, intendente de San Carlos; y toda la plana mayor de TAM, encabezada por su titular, Marco Antonio Bologna.
Periodistas especialmente invitados por la compañía, que fletó un Airbus 320 desde la capital paulista, autoridades militares y ejecutivos de corporaciones también participaron de la emotiva ceremonia, que incluyó acrobacias aéreas, visitas guiadas y un suculento brunch donde no faltó la música, especialmente las guaranias que tanto le gustaban a Rolim.
Alas de un Sueño está administrado por EducTam - Educación, Asistencia y Cultura, entidad sin fines de lucro fundada por TAM en diciembre de 1991 para administrar los programas sociales de la compañía.
En esta primera etapa, en un edificio de 20 mil m2, se despliegan 32 aeronaves (sobre un acervo de 66 reliquias) -entre modelos civiles, comerciales, militares y experimentales- construidas entre los años ´20 al´60 del siglo pasado. Más de la mitad pueden volar y João Amaro recuerda que "esta inauguración forma parte de las conmemoraciones oficiales por el centenario del primero vuelo autónomo de la historia, realizado a bordo del 14-Bis por Alberto Santos-Dumont". Brasileño, por supuesto.
El proyecto lleva la firma del arquitecto y comandante José Luis Pérez, quien se esforzó por aprovechar al máximo las instalaciones donde funcionaba una fábrica de tractores. Un galpón de 130 m. de largo por 11 m. de alto que luce como nuevo.
Joyas de los cielos.
Aquí, a 250 km. de la ciudad de San Pablo, donde TAM mantiene un Centro Tecnológico con aeropuerto propio e instalaciones aptas para mantener y reparar los equipos Fokker y Airbus que integran su flota, es posible admirar verdaderos "rara avis" de la aviación.
Como, por ejemplo, un Spitfire Mk. IX, donado por la empresa Rolls Royce, uno de los aviones de combate más famosos de la Segunda Guerra Mundial, el único en Sudamérica apto para volar; y un Messerschmitt Bf 109, "El terror de los cielos europeos", que revistó en la Lufwaffe y que -alcanzado por fuego enemigo- fue obligado a aterrizar de emergencia sobre un lago congelado en Noruega. El deshielo se lo llevó al fondo del espejo de agua, hasta que casi 40 años después fue rescatado.
También sorprende un America Flea Ship de 1939, el primer avión diseñado por una mujer, la estadounidense Cassel Hibbs; y el único ejemplar en el mundo que queda del RWD-13, notable monomotor polaco.
En tamaño, las palmas son para un Lockheed Constellation de 1946, desarrollado por orden del magnate Howard Hughes y llevado a la pantalla grande por el director Martin Scorsese en la película "El aviador". Este "Connie" voló para la holandesa KLM y luego fue transformado en carguero. En 1965, en un vuelo a Paraguay, la aeronave quedó retenida por problemas de documentación y -tras 35 años de deterioro- adquirida por los hermanos Rolim. "Estaba en un estado lamentable", dijo João, quien señala que el avión tuvo que ser desmontado y transportado en seis camiones con acoplado. Hoy, este cuatrimotor de 91 plazas y 513 km/h de velocidad máxima, exhibe -a manera de homenaje- los colores de Panair do Brasil.
No falta, entre tantas rarezas, el Cessna 195 que impulsó la creación del museo. Fabricado en Estados Unidos en 1950, estuvo abandonado 11 años en el aeropuerto de Cuiabá, en el Mato Grosso, hasta que -en 1983- pasó a manos de los Amaro en remate judicial.
Cabe destacar que más allá de TAM, auspician este museo diversos proveedores de la aerolínea, tales como Unisys, Pratt & Whitney, Daimler-Chrysler, Rolls-Royce y Boeing, que anunció la donación de un DC-3.
Así, en las verdes praderas de San Carlos, cobró vida el "Museu Asas de um Sonho", el sueño de los hermanos Amaro.
DATOS UTILES
Ubicación: Sobre el km. 249 de la carretera 249, a 15 km. del centro de Sao Carlos.
Acervo: 31 aeronaves restauradas sobre una colección de más de 60 unidades.
Horario: de miércoles a domingos de 10 a 16.
Tarifas: mayores, 10 reales; menores de 6 a 12 años y mayores de 60, 5 reales.
Informes: www.museuasasdeumsonho.com.br.
En esa velada el anfitrión contó que junto a su hermano João, también piloto, había comprado un desvencijado monomotor Cessna 195, que hizo restaurar hasta en sus más mínimos detalles. Explicó también su intención de adquirir otros modelos clásicos para ponerlos en condiciones y poder compartir el placer de volarlos con ellos, sus amigos.
Testigos presenciales recuerdan que alguien dijo: "¿Ah, así que quieren montar un museo?" La idea quedó instalada. Y se hizo realidad el 11 de noviembre pasado en San Carlos, en el interior del estado de San Pablo, en el Centro Tecnológico de TAM Linhas Aéreas, cuando quedó inaugurado el Museo Alas de un Sueño.
Rolim Amaro, fundador de la aerolínea no pudo verlo hecho realidad, ya que falleció en julio de 2001 en un accidente, piloteando su helicóptero. Pero ahí estaba su viuda, Noemy Amaro; João, presidente del museo; Newton Lima, intendente de San Carlos; y toda la plana mayor de TAM, encabezada por su titular, Marco Antonio Bologna.
Periodistas especialmente invitados por la compañía, que fletó un Airbus 320 desde la capital paulista, autoridades militares y ejecutivos de corporaciones también participaron de la emotiva ceremonia, que incluyó acrobacias aéreas, visitas guiadas y un suculento brunch donde no faltó la música, especialmente las guaranias que tanto le gustaban a Rolim.
Alas de un Sueño está administrado por EducTam - Educación, Asistencia y Cultura, entidad sin fines de lucro fundada por TAM en diciembre de 1991 para administrar los programas sociales de la compañía.
En esta primera etapa, en un edificio de 20 mil m2, se despliegan 32 aeronaves (sobre un acervo de 66 reliquias) -entre modelos civiles, comerciales, militares y experimentales- construidas entre los años ´20 al´60 del siglo pasado. Más de la mitad pueden volar y João Amaro recuerda que "esta inauguración forma parte de las conmemoraciones oficiales por el centenario del primero vuelo autónomo de la historia, realizado a bordo del 14-Bis por Alberto Santos-Dumont". Brasileño, por supuesto.
El proyecto lleva la firma del arquitecto y comandante José Luis Pérez, quien se esforzó por aprovechar al máximo las instalaciones donde funcionaba una fábrica de tractores. Un galpón de 130 m. de largo por 11 m. de alto que luce como nuevo.
Joyas de los cielos.
Aquí, a 250 km. de la ciudad de San Pablo, donde TAM mantiene un Centro Tecnológico con aeropuerto propio e instalaciones aptas para mantener y reparar los equipos Fokker y Airbus que integran su flota, es posible admirar verdaderos "rara avis" de la aviación.
Como, por ejemplo, un Spitfire Mk. IX, donado por la empresa Rolls Royce, uno de los aviones de combate más famosos de la Segunda Guerra Mundial, el único en Sudamérica apto para volar; y un Messerschmitt Bf 109, "El terror de los cielos europeos", que revistó en la Lufwaffe y que -alcanzado por fuego enemigo- fue obligado a aterrizar de emergencia sobre un lago congelado en Noruega. El deshielo se lo llevó al fondo del espejo de agua, hasta que casi 40 años después fue rescatado.
También sorprende un America Flea Ship de 1939, el primer avión diseñado por una mujer, la estadounidense Cassel Hibbs; y el único ejemplar en el mundo que queda del RWD-13, notable monomotor polaco.
En tamaño, las palmas son para un Lockheed Constellation de 1946, desarrollado por orden del magnate Howard Hughes y llevado a la pantalla grande por el director Martin Scorsese en la película "El aviador". Este "Connie" voló para la holandesa KLM y luego fue transformado en carguero. En 1965, en un vuelo a Paraguay, la aeronave quedó retenida por problemas de documentación y -tras 35 años de deterioro- adquirida por los hermanos Rolim. "Estaba en un estado lamentable", dijo João, quien señala que el avión tuvo que ser desmontado y transportado en seis camiones con acoplado. Hoy, este cuatrimotor de 91 plazas y 513 km/h de velocidad máxima, exhibe -a manera de homenaje- los colores de Panair do Brasil.
No falta, entre tantas rarezas, el Cessna 195 que impulsó la creación del museo. Fabricado en Estados Unidos en 1950, estuvo abandonado 11 años en el aeropuerto de Cuiabá, en el Mato Grosso, hasta que -en 1983- pasó a manos de los Amaro en remate judicial.
Cabe destacar que más allá de TAM, auspician este museo diversos proveedores de la aerolínea, tales como Unisys, Pratt & Whitney, Daimler-Chrysler, Rolls-Royce y Boeing, que anunció la donación de un DC-3.
Así, en las verdes praderas de San Carlos, cobró vida el "Museu Asas de um Sonho", el sueño de los hermanos Amaro.
DATOS UTILES
Ubicación: Sobre el km. 249 de la carretera 249, a 15 km. del centro de Sao Carlos.
Acervo: 31 aeronaves restauradas sobre una colección de más de 60 unidades.
Horario: de miércoles a domingos de 10 a 16.
Tarifas: mayores, 10 reales; menores de 6 a 12 años y mayores de 60, 5 reales.
Informes: www.museuasasdeumsonho.com.br.

