ECUADOR

Descubre la magia de Santo Domingo de los Tsáchilas

Santo Domingo de los Tsáchilas es una provincia con una basta riqueza cultural y natural. Sus visitantes pueden disfrutar de sus paisajes bioseguros y únicos.

Ubicada en una zona climática lluviosa subtropical, Santo Domingo de los Tsáchilas posee una temperatura promedio de 22ºC y una gran riqueza hídrica, pues cinco grandes ríos cruzan la provincia. Este lugar debe su nombre a las comunidades de la nacionalidad Tsáchila, quienes poseen una gran riqueza cultural. La etnia Tsáchila es la cultura más representativa del cantón Santo Domingo y se asienta en siete comunidades: Poste, Peripa, Chiguilpe, Otongo Mapalí, Los Naranjos, Colorados del Búa y Cóngoma. El nombre Tsáchila, que significa “verdadera gente”, define a estos grupos aborígenes asentados en la zona.

Santo Domingo de los Tsáchilas: ruta de las cascadas

Son múltiples las subyugantes cascadas, los balnearios y atractivos naturales tan apreciados por la actividad eco-turística.

En Santo Domingo son muchos los guías del canyoning, deporte en el que el turista desciende de las cascadas.

La del ‘Diablo’, con 20 metros de altura, da la bienvenida a los visitantes. Está ubicada donde pasaba la carretera que unía a Santo Domingo con la Sierra norte.

Cada cascada posee una leyenda que es contada por los guías durante el trayecto. Después de ascender por aproximadamente 20 minutos, los viajeros pueden empezar el descenso por esas caídas de agua.

La riqueza gastronómica de Santo Domingo

La oferta e identidad gastronómica del destino es diversa. El desayuno y la bandera Tsáchila, los chinchulines con verde, las parrilladas con yuca y los maduros asados con queso rallado y sal prieta son el resultado de la mezcla cultural y la sazón de inmigrantes manabitas, lojanos, esmeraldeños, colombianos, entre otros, quienes poblaron la provincia desde 1970 y ahora deleitan a los paladares más exigentes con sus platillos.

Datos adicionales

En los extremos de la vía Santo Domingo – Quevedo están los sitios turísticos de las comunidades tsáchilas. Allí existen centros culturales para aprender sobre su vestimenta, historia, gastronomía y ritos. Los turistas pueden participar en simulaciones de curaciones ancestrales. Además, en la ciudad se puede visitar el cerro Bombolí, que es un mirador de Santo Domingo en donde se encuentran el templo de la Virgen del Cisne para los feligreses. También se pueden realizar caminatas por los senderos de la elevación montañosa.

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