No hay nada que impida a salir a conocer el destino, ni el cansancio por el viaje, ni el hambre, ni nada que se le parezca. Cayo Coco tienta demasiado como para no conocerlo desde el primer instante en que se arriba. Lo hace con su cielo diáfano, su mar turquesa, sus arenas inmaculadas, el son cubano sonando de fondo y un mojito refrescante. Y pensar que este sitio es sólo el comienzo de una travesía que puede tocar casi todo el archipiélago de Jardines del Rey, ubicado al norte de la provincia de Ciego de Avila (Cuba).
A pesar de que no existieran ni el son ni el mojito, este rosario de tierras cautivó a los conquistadores españoles en el siglo XVI, quienes las bautizaron como Jardines del Rey en honor al monarca Fernando el Católico. Luego fueron apreciadas por el escritor norteamericano Ernest Hemingway, quien plasmó en sus obras sus vivencias en el lugar. Hasta que en 1990 fue descubierta por el turismo y entonces se inició la construcción de hoteles (fundamentalmente de categoría 4 y 5 estrellas, en primera línea de playa y bajo la modalidad de todo incluido) y vías de acceso (pedraplenes que unen las islas por tierra y un aeropuerto internacional, a 7 km. de Cayo Coco). En ese período atrajo a más de un millón de visitantes y se consolidó como el destino central de la Convención de Turismo, que se organizó del 3 al 5 de mayo.
Rosario de cayos.
Unido a Ciego de Avila por un camino de 17 km., Cayo Coco ocupa un área de 370 km2, en donde se suceden 22 km. de excelentes playas, complementadas con una vegetación de manglares y cocoteros. Más allá de todas las actividades náuticas y las opciones que brindan los mismos resorts, este cayo ofrece como alternativa el Parque Natural El Bagá, que alberga una variada oferta de naturaleza con presencia de diversos ecosistemas. El visitante podrá tomar contacto con la fauna y flora autóctonas, así como con aspectos de la cultura tradicional y la historia.
Otra interesante excursión es el sendero de las Dolinas, cuyos 2.100 m que se pueden hacer en 1 hora y 45 minutos. Teniendo como marco un frondoso bosque, el derrotero pone en contacto al visitante con la avifauna local.
Enlazado con Cayo Coco por un pedraplén, Cayo Guillermo es de menor tamaño (18 km2), pero no menos atractivo por su escenario verde, sus dunas de 16 m. y sus 5 km. de playas. Precisamente, allí se encuentra Pilar, balneario bautizado como el yate de Ernest Hemingway, que deleita con sus costas vírgenes y escenarios perfectos para la práctica de deportes náuticos. Otros sitios cercanos son Paredón Grande y Santa María.
Secretos en el fondo del mar.
La cercanía de una formación coralina de 400 km. añade un complemento sumamente atractivo a la oferta de Jardines del Rey. Toda la zona presenta una buena visibilidad y la temperatura promedio de las aguas (24ºC) resulta agradable para la práctica del buceo y diversos deportes náuticos. El alto grado de conservación de su ecosistema marítimo se refleja en la abundancia y diversidad de peces que dan la sensación de estar dentro de un inmenso acuario. Meros, pargos, barracudas, tortugas marinas y tiburones de arrecife, son algunas de las especies.
Casasa es un sitio con profundidades que varían entre 10 y 25 m, con grandes formaciones coralinas que alterna con fondos arenosos, y en cuyos alrededores se encuentran rayas, tortugas y cardúmenes de barracudas. Otro de los sitios donde es habitual la práctica de buceo es La Jaula Zona, jalonado por colonias de corales, grandes gorgonias y llamativas esponjas. Mientras que en las Coloradas el escenario se torna caprichoso, formando pequeñas cuevas, grietas y túneles, todo tapizado de corales.
Huellas del pasado.
Como complemento perfecto de estos paraísos, las ciudades de Ciego de Avila y Morón atesoran sitios de interés histórico y cultural. La primera es la capital de la provincia, que fundada en 1840 se caracteriza por una regularidad en su trazado de cuadrícula. En su arquitectura vernácula aparecen huellas del clasicismo del período ecléctico, influencias árabes de raíz andaluza, el barroco y el art-decó.
Además de realizar una visita a pie para contemplar las formas de sus edificios, el turista podrá recorrer su Parque Martí, que marca el centro de la vida social de la ciudad; el Teatro Principal, en cuyo diseño confluyen los estilos renacentista, imperial y barroco; la iglesia de San Eugenio de la Palma; el Museo de Arte Decorativa e Histórico; la galería de arte; el hotel Sevilla; y la antigua Colonia Española, hoy Casa de la Cultura.
Por su parte, Morón está situada al norte y es la segunda ciudad en importancia del territorio. Allí la arquitectura expresa rasgos de los estilos europeos de finales del siglo XIX. Será imprescindible visitar el monumento al Gallo, elemento de excepcional valor cultural e histórico-patrimonial creado por la escultora cubana Rita Longa, símbolo de la localidad. Una singularidad en la provincia es el poblado holandés que se alza en el trayecto hacia Cayo Coco, edificado en los años 60 para albergar a las familias ganaderas de la zona.
Un último paraje que vale la pena recorrer es Florencia, pequeño poblado rural del noroeste de Ciego de Avila, puerta de ingreso a las estribaciones de la sierra de Jatibonico. En el trayecto irrumpen los valles con sus cultivos de tabaco y un sumidero del río que se cuela entre las montañas para desaparecer en el horizonte. Además, es interesante observar las formas de vida de los campesinos de la zona.
CAYO COCO / CAYO GUILLERMO
Cómo llegar: con avión a través de un moderno aeropuerto internacional o por carretera, por una autovía de 17 km. sobre el mar que enlaza a Cayo Coco con la red nacional de carreteras del país. A su vez, Cayo Coco, Cayo Guillermo y Cayo Paredón Grande están unidos por una red vial.
Hotelería: los cayos Coco y Guillermo cuentan con 12 hoteles, fundamentalmente de 4 y 5 estrellas, que agrupan 3.620 habitaciones.
Gastronomía: la cocina criolla es el resultado de la influencia de españoles, africanos e indígenas. Los más conocidos platos son el ajiaco, el lechón asado, el congrí oriental, moros y cristianos, frijoles negros dormidos, picadillo a la habanera y tostones, entre otros. También se pueden degustar en los resorts diversos platos de la cocina internacional.
Visado: todo visitante debe poseer un pasaporte vigente y la correspondiente visa o tarjeta del turista que puede ser tramitada por la agencia de viajes o en el Consulado de la República de Cuba.
Moneda y formas de pago: el peso cubano. Se admiten cheques de viajeros y tarjetas de crédito, siempre que no sean emitidas por bancos de USA. Los precios están fijados en dólares USA, moneda de uso para el turista. En Jardines del Rey también se pueden realizar todos los pagos en euros.
A pesar de que no existieran ni el son ni el mojito, este rosario de tierras cautivó a los conquistadores españoles en el siglo XVI, quienes las bautizaron como Jardines del Rey en honor al monarca Fernando el Católico. Luego fueron apreciadas por el escritor norteamericano Ernest Hemingway, quien plasmó en sus obras sus vivencias en el lugar. Hasta que en 1990 fue descubierta por el turismo y entonces se inició la construcción de hoteles (fundamentalmente de categoría 4 y 5 estrellas, en primera línea de playa y bajo la modalidad de todo incluido) y vías de acceso (pedraplenes que unen las islas por tierra y un aeropuerto internacional, a 7 km. de Cayo Coco). En ese período atrajo a más de un millón de visitantes y se consolidó como el destino central de la Convención de Turismo, que se organizó del 3 al 5 de mayo.
Rosario de cayos.
Unido a Ciego de Avila por un camino de 17 km., Cayo Coco ocupa un área de 370 km2, en donde se suceden 22 km. de excelentes playas, complementadas con una vegetación de manglares y cocoteros. Más allá de todas las actividades náuticas y las opciones que brindan los mismos resorts, este cayo ofrece como alternativa el Parque Natural El Bagá, que alberga una variada oferta de naturaleza con presencia de diversos ecosistemas. El visitante podrá tomar contacto con la fauna y flora autóctonas, así como con aspectos de la cultura tradicional y la historia.
Otra interesante excursión es el sendero de las Dolinas, cuyos 2.100 m que se pueden hacer en 1 hora y 45 minutos. Teniendo como marco un frondoso bosque, el derrotero pone en contacto al visitante con la avifauna local.
Enlazado con Cayo Coco por un pedraplén, Cayo Guillermo es de menor tamaño (18 km2), pero no menos atractivo por su escenario verde, sus dunas de 16 m. y sus 5 km. de playas. Precisamente, allí se encuentra Pilar, balneario bautizado como el yate de Ernest Hemingway, que deleita con sus costas vírgenes y escenarios perfectos para la práctica de deportes náuticos. Otros sitios cercanos son Paredón Grande y Santa María.
Secretos en el fondo del mar.
La cercanía de una formación coralina de 400 km. añade un complemento sumamente atractivo a la oferta de Jardines del Rey. Toda la zona presenta una buena visibilidad y la temperatura promedio de las aguas (24ºC) resulta agradable para la práctica del buceo y diversos deportes náuticos. El alto grado de conservación de su ecosistema marítimo se refleja en la abundancia y diversidad de peces que dan la sensación de estar dentro de un inmenso acuario. Meros, pargos, barracudas, tortugas marinas y tiburones de arrecife, son algunas de las especies.
Casasa es un sitio con profundidades que varían entre 10 y 25 m, con grandes formaciones coralinas que alterna con fondos arenosos, y en cuyos alrededores se encuentran rayas, tortugas y cardúmenes de barracudas. Otro de los sitios donde es habitual la práctica de buceo es La Jaula Zona, jalonado por colonias de corales, grandes gorgonias y llamativas esponjas. Mientras que en las Coloradas el escenario se torna caprichoso, formando pequeñas cuevas, grietas y túneles, todo tapizado de corales.
Huellas del pasado.
Como complemento perfecto de estos paraísos, las ciudades de Ciego de Avila y Morón atesoran sitios de interés histórico y cultural. La primera es la capital de la provincia, que fundada en 1840 se caracteriza por una regularidad en su trazado de cuadrícula. En su arquitectura vernácula aparecen huellas del clasicismo del período ecléctico, influencias árabes de raíz andaluza, el barroco y el art-decó.
Además de realizar una visita a pie para contemplar las formas de sus edificios, el turista podrá recorrer su Parque Martí, que marca el centro de la vida social de la ciudad; el Teatro Principal, en cuyo diseño confluyen los estilos renacentista, imperial y barroco; la iglesia de San Eugenio de la Palma; el Museo de Arte Decorativa e Histórico; la galería de arte; el hotel Sevilla; y la antigua Colonia Española, hoy Casa de la Cultura.
Por su parte, Morón está situada al norte y es la segunda ciudad en importancia del territorio. Allí la arquitectura expresa rasgos de los estilos europeos de finales del siglo XIX. Será imprescindible visitar el monumento al Gallo, elemento de excepcional valor cultural e histórico-patrimonial creado por la escultora cubana Rita Longa, símbolo de la localidad. Una singularidad en la provincia es el poblado holandés que se alza en el trayecto hacia Cayo Coco, edificado en los años 60 para albergar a las familias ganaderas de la zona.
Un último paraje que vale la pena recorrer es Florencia, pequeño poblado rural del noroeste de Ciego de Avila, puerta de ingreso a las estribaciones de la sierra de Jatibonico. En el trayecto irrumpen los valles con sus cultivos de tabaco y un sumidero del río que se cuela entre las montañas para desaparecer en el horizonte. Además, es interesante observar las formas de vida de los campesinos de la zona.
CAYO COCO / CAYO GUILLERMO
Cómo llegar: con avión a través de un moderno aeropuerto internacional o por carretera, por una autovía de 17 km. sobre el mar que enlaza a Cayo Coco con la red nacional de carreteras del país. A su vez, Cayo Coco, Cayo Guillermo y Cayo Paredón Grande están unidos por una red vial.
Hotelería: los cayos Coco y Guillermo cuentan con 12 hoteles, fundamentalmente de 4 y 5 estrellas, que agrupan 3.620 habitaciones.
Gastronomía: la cocina criolla es el resultado de la influencia de españoles, africanos e indígenas. Los más conocidos platos son el ajiaco, el lechón asado, el congrí oriental, moros y cristianos, frijoles negros dormidos, picadillo a la habanera y tostones, entre otros. También se pueden degustar en los resorts diversos platos de la cocina internacional.
Visado: todo visitante debe poseer un pasaporte vigente y la correspondiente visa o tarjeta del turista que puede ser tramitada por la agencia de viajes o en el Consulado de la República de Cuba.
Moneda y formas de pago: el peso cubano. Se admiten cheques de viajeros y tarjetas de crédito, siempre que no sean emitidas por bancos de USA. Los precios están fijados en dólares USA, moneda de uso para el turista. En Jardines del Rey también se pueden realizar todos los pagos en euros.

