Inicio

La Patagonia: postales en tres dimensiones

La Patagonia se erige como uno de los sitios predilectos por aquellos que gustan de la naturaleza y de las largas caminatas.
La región de los lagos del sur de la Argentina se erige como un auténtico paraíso, óptimo para dos aspectos: la admiración de paisajes de inigualable belleza, y la práctica de actividades al aire libre como el trekking y la escalada, que prometen ser las preferidas en esta temporada estival.
Se trata de una extensa área que comprende parques nacionales y territorios de las provincias de Neuquén, Río Negro y Chubut, en la que se concentran algunos de los más extraordinarios paisajes de Sudamérica. Montañas, volcanes, lagos, ríos, la mágica estepa y la riqueza faunística, conforman un cofre de tesoros que posibilitarán a quien visite la región grabar los más gratos recuerdos en su retina y su mente.
Un camino que reúne gran parte de estos paisajes es la Ruta de los Siete Lagos. La Ruta 243, que une a San Martín de los Andes con Villa La Angostura, marca un recorrido signado por espléndidas vistas de espejos de agua, cerros con bosques nativos, playas y cascadas.
Pero a esto se suma además un detalle: nadie que visite los lagos del sur puede pasar por allí sin paladear la multiplicidad de exquisiteces regionales. El chocolate barilochense, los dulces de frutas finas, las carnes salvajes (como la trucha, el ciervo y el jabalí), así como el tradicional corderito patagónico, se conjugan en una mixtura de colores y sabores que harán las delicias del visitante. En esta nota, una breve síntesis de todo lo que se puede vivenciar en esas latitudes.

San Martín de los Andes: una aldea de montaña.
A orillas del lago Lácar, San Martín de los Andes ofrece a sus visitantes (y también a sus habitantes) todas las características de una típica aldea de montaña. Emplazada en medio de la cordillera de los Andes, al sudoeste de Neuquén, esta localidad aparece rodeada de bosques de colihues, pires, robles y cipreses.
Justo al lado de San Martín de los Andes se erige, imponente, el cerro Chapelco, que en invierno funciona como el centro de esquí más importante de la provincia.
Sin embargo, durante el verano el cerro también saca a relucir sus más preciadas joyas, a partir del encanto que ofrecen sus bosques de lengas y sus laderas cubiertas de flores silvestres.
Vuelos en parapente, trekking y paseos a caballo constituyen algunas de las actividades preferidas por los turistas. Un dato: en verano, en las pistas de esquí se arma un inmenso tobogán. Por éste se puede descender sobre un trineo alpino, entre grandes curvas que conducen hacia la base del cerro.

Junín de los Andes.
Esta pequeña localidad, situada a 42 km. de San Martín de los Andes, funciona como punto de partida para una multiplicidad de paseos, como el volcán Lanín o los inverosímiles lagos Huechulaufquen y Paimún. Se trata de la ciudad más antigua de la provincia, fundada en 1883 por el Ejército Argentino. Además, en la actualidad es el reflejo de la historia y tradición que allí dejó la cultura mapuche.

Villa la Angostura.
Fundada en 1932, Villa La Angostura concentra a todas las bellezas disponibles en el sur argentino: al costado, el lago Nahuel Huapi; y al fondo, tres cerros de sublime belleza -el Bayo, el Incayal y el Belvedere-. La postal se completa con las cabañas locales, construidas con piedra y madera del lugar.
Las visitas a las cascadas de río Bonito y de Santa Ana, así como el camino pionero que permite acceder al Boliche Viejo, la hostería Santa María, la iglesia de la Asunción y el Messidor de estilo medieval, son algunas de las posibilidades para tranquilas caminatas.
Todo en Villa La Angostura está al alcance de la mano. Sólo hay que saber escudriñar bien. Por ejemplo, camino al muelle de la localidad que balconea sobre el lago Nahuel Huapi, el sendero que atraviesa la península de Quetrihué lleva al visitante, tras 12 km. de caminata, al Bosque de Arrayanes. En esa geografía, en la que predomina el color de la canela, las ramas más altas de los árboles, sacudidas constantemente por el viento, nos ofrecen un concierto natural sin precedentes.
Otra posibilidad es avanzar hacia el paso fronterizo con Chile, donde pronto es posible acceder al Camino de los Siete Lagos. Ríos, arroyitos, montañas e inmensos espejos de agua se conjungan en una explosión de colores distribuida en menos de 120 km.

El Bolsón.
Luego de un largo y bello sendero, el camino se topa con El Bolsón, el centro geográfico de la denominada "Comarca Andina del Paralelo 42", que abarca las localidades de Lago Puelo, El Hoyo, El Maitén, Epuyén y Cholila. Icono del hippismo argentino en los ´70, esta localidad se encuentra enclavada al pie del cerro Piltriquitrón y en una margen del rió Quemquemtreu.
Es obligada una visita al mencionado cerro, de 2.260 m. y con un refugio a 1.200 m. Allí también se encuentra el bosque Tallado, donde diversos artistas tallaron esculturas sobre troncos de árboles quemados. Otros paseos para destacar son el camino de los Nogales y el mirador del Azul, el circuito del Mallín Ahogado (con una pintoresca cascada de 20 m.) y una visita al cerro Perito Moreno. Veinte kilómetros más, y ya en la provincia del Chubut, es recomendable acercarse al Parque Nacional Lago Puelo, ubicado entre valles, glaciares y montañas, además de playas de finísima arena y campings junto al lago.

Deja tu comentario