Es casi imposible no detenerse frente a las pinturas y quedarse mudo. A excepción de alguna que otra exclamación, de algún sonido que intenta en vano enunciarse en palabras, allí, frente a ese conjunto de pinturas rupestres con la mente repleta de preguntas (¿Quiénes vivían acá?, ¿De dónde venían?), el viajero se asoma al relato de una historia de más de 9 mil años.
Cueva de las Manos: el origen
El sitio conocido mundialmente como Cueva de las Manos se sitúa en el cañadón del río Pinturas (entre las localidades de Perito Moreno y Bajo Caracoles, al noroeste de Santa Cruz) e incluye una cueva, varios aleros y farallones con pinturas rupestres, que en conjunto conforman el sitio arqueológico. El área es única ya que guarda una de las más antiguas manifestaciones artísticas de los grupos cazadores que habitaron inicialmente el territorio argentino. Los sectores con pinturas más destacados se ubican sobre la margen derecha aproximadamente a 88 msnm, cubriendo un frente de más de 600 m. Si bien en el interior de la cueva se hallaron, además de vestigios de herramientas de piedra, restos, huesos y pieles de animales que eran la base de la subsistencia, ésta también se destaca por la complejidad de su arte rupestre, que permite entender cómo vivieron las sociedades del pasado. A través de estas pinturas los cazadores y recolectores manifestaron sus prácticas sociales.
En la Cueva de las Manos las pinturas se realizaban con pigmentos minerales. Se usaban diferentes tonalidades como el ocre-amarillo, verde y distintos tonos de rojo: intenso, violáceo, anaranjado, que molían con herramientas de piedra. Para el color negro se utilizó el óxido de manganeso. Se sabe, además, que el pigmento era mezclado con un fluido aglutinante o alguna solución para darle una consistencia que permitiera su aplicación y así obtener pinturas acuosas (como las rojas) y otras más pastosas (como las blancas).
Pero sin dudas, lo que más llama la atención son las pinturas de negativos de las manos, una de las características más destacadas de su arte. En su mayoría se trata de negativos de manos izquierdas de ambos sexos, y las hay de adultos, jóvenes y también de niños pequeños.
El 1º de diciembre de 1999 la Cueva de las Manos fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco por su importancia como un conjunto pictórico único en el mundo, antigüedad y continuidad a través del tiempo, belleza y estado de conservación de las pinturas, magnificencia de los conjuntos de negativos de manos y de escenas de caza, escenario que rodea al sitio y valor cultural del lugar.
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